Archivo para Marzo 2011

Sobre el tiempo

Para sacar adelante nuestros proyectos personales, con demasiada frecuencia consumimos una enorme cantidad de energía. Realizamos esfuerzos titánicos que al final nos dejan exhaustos. Esfuerzos que no se corresponden con el resultado final que obtenemos. En muchos casos esto es una consecuencia lógica de la falta de previsión, de la desorganización, del descontrol, de la indecisión. Y, en no pocas ocasiones, es fruto de la ignorancia. Desconocemos cómo se pueden hacer las cosas para obtener mejores resultados sin necesidad de consumir tantas energías.
Para gestionar mejor nuestro tiempo debemos:
• Tomar conciencia de nuestra situación, lo que ya de por sí constituye un importante avance de cara a mejorar.
• Tener voluntad de cambio y adoptar la firme resolución de cambiar algunas conductas.
• Analizar de un modo sistemático y objetivo la manera en que lo utilizamos, de modo que podamos elaborar un diagnóstico preciso que nos permita identificar las verdaderas causas del problema.
• Conocer las diversas herramientas y técnicas de gestión del tiempo que tenemos a nuestra disposición.
• Diseñar nuestro propio plan de acción, una estrategia personalizada, perfilada a nuestra medida.
• Pasar a la acción, ponerlo en práctica, aplicando las nuevas técnicas, eliminando y sustituyendo aquellos patrones de conducta que se han mostrado ineficaces y resultan improductivos.
• Modificar nuestros hábitos y actitudes personales, con decisión y en la dirección deseada.
Introducir cambios en el uso y la gestión del tiempo precisa de un esfuerzo de análisis previo, y de la reeducación de algunos estilos y costumbres que normalmente están muy arraigados.

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Educar a los hijos escuchando tu guía interior

Los hij@s nacen para ser cuidados, amados y educados por nosotros, sus padres. Ahora bien, cuidar no significa “me lo debes”, amar no significa “me perteneces” y educar no significa “sólo mi camino es el correcto”.

El mejor regalo que podemos hacer a nuestros hijos es cuidarles sabiendo que nuestra labor de padres es dar sin medida, amarlos mientras están con nosotros e invitarles a volar dejando abierta la puerta, educarles para que su vida sea productiva y dichosa tal como ellos la habrán elegido aunque a veces den muchas vueltas para encontrarse.

Con el tiempo ya revertirá en otros, en el mundo, aquello que nosotros hemos volcado en nuestros retoños. De ahí la importancia de tomar conciencia sobre qué pensamos nosotros, si estamos satisfechos con nuestra vida, si sabemos cuidarnos y amarnos a nosotros mismos.

Ellos nos miran con lupa, aún cuando creemos que no lo hacen. Graban en su retina y en su memoria esos mensajes subliminales que vamos dejando caer a lo largo de nuestra convivencia: una mirada triste al mirar una foto, enfado al volver del trabajo, contradicción cuando algo cambia, … Estas cosas nos suceden, son emociones lícitas, momentos en los que podemos sentirnos abrumados. Ahora bien, la diferencia está en si es algo puntual, dejando salir la emoción a se conecta de forma permanente con un suceso de forma que instalemos una forma de ver las cosas un tanto sesgada. Darnos cuenta de dónde nos posicionamos y qué hacemos en ese tipo de situaciones es el primer paso para saber manejarlas de forma satisfactoria.

Cada uno de nosotros tiene una sabiduría interna, eso que yo llamo tu faro interior. Cuando somos niños nos permitimos actuar según sentimos y probar mil y una maneras de hacer las cosas, equivocarnos, levantarnos, pedir, ayudar. Es poco a poco, según crecemos que los estereotipos y los juicios van haciendo mella en nuestra persona, pasamos de vivir desde dentro a vivir según lo que sucede fuera de nosotros. Esto, a priori, es un paso necesario, ya que necesitamos crear esa encarnación adulta. Más tarde nos podremos encargar de dar un paso más allá de ella y trascenderla.

Ahora bien, en esa etapa de crecimiento, ¿cómo combinar enseñar y al mismo tiempo abrirse a dejarles crear? ¿Cómo enseñarles a escuchar a ese guía interno?

Supongo que como a mí, en ocasiones te dijeron que era imposible hacer algo que se te ocurrió. También pudieron decirte esos colores no combinan o esa mezcla de comida es ridícula. Y seguramente si ahora te pregunto qué sucedió cuando Dick Fosbury ideó una nueva forma de realizar el salto de altura, cómo cambió la forma de entender la moda con las creaciones de Coco Chanel y de dónde han surgido nuevos platos de los más famosos chefs y cocineros, me puedes decir que ellos tenían algún don especial. En realidad, la respuesta es porque tuvieron el valor de probar algo distinto en vez de seguir al resto, crearon, desvelaron sus propios dones y se salieron del camino marcado.

En mi caso concreto te diré que me costó mucho tiempo saltarmes los cánones y algunas normas establecidas, aunque otras sí. Probablemente, mi perseverancia y reconozco que parte de mi ego tuvieron mucho que ver. Cuando decidí comprar mi primera casa alguien me dijo literalmente que en mis circunstancias eso era imposible, no le hice caso y me la compré.

Déjales soñar, déjales crear. Y, además, proporciónales herramientas para hacerlo, revisando opciones, evaluando las consecuencias, aprendiendo a tomar decisiones. Se que cada día nos encontramos con esto y se los innumerables obstáculos que algunos nos van a poner para hacerlo, así es que siéntete feliz y reconocido si, al menos por hoy, puedes dar un paso más hacia este camino. Si crees en ello, el tiempo, la paciencia, la perseverancia harán el resto.

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